El fiscal Alfredo Terraf aseguró que Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez "cometieron delitos de lesa humanidad, que son imprescriptibles, cuando persiguieron a personas por sus ideas. Los crímenes contra la humanidad lastiman, injurian y agravian a la humanidad toda. El sujeto activo es el funcionario del Estado que los concreta y la víctima, la población civil", aseveró Terraf durante su alegato en el juicio oral contra los represores. El fiscal dijo que la muerte de Vargas Aignasse no fue un hecho aislado, sino la consecuencia de un plan tenebroso. Estremeció a la sala cuando recordó los dichos de un testigo: "vamos pajarito a volar al Cadillal". En el final de su alegato pidió prisión perpetua y cárcel común en el penal de Villa Urquiza para los represores.
Audios
Géronimo Vargas Aignasse (Hijo del desaparecido, Guillermo Vargas Aignasse) "No hemos venido al palacio de tribunales a buscar una venganza"
Fiscal Alfredo Terraf "Siempre más Memoria, siempre más justicia, siempre más libertad..."
Para seguir de cerca todo lo que acontece en el histórico juicio que se lleva a cabo contra los represores Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez en la provincia de Tucumán visite Diario de Juicio en De Igual A Igual
En el marco del proceso judicial que se lleva a cabo en la provincia de Tucumán contra los represores Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez, De Igual A Igual dialogó en exclusiva con Sara Mrad, máxima referente del movimiento de Madres de Plaza de Mayo Filial Tucumán. Después de más de 30 años de militancia ve con optimismo el presente y entiende que aunque esta democracia que hoy vive la Argentina es incompleta, se han hecho algunos avances importantes en materia de revisión del pasado.
Hace dos años escribía esta carta. La subí entonces a mi bitácora un día antes de la masacre de Qana. Como si la presintiera. Aún hoy sigo recibiendo mensajes plagados de odio e insulto. Ya se que no estoy solo en esta lucha por denunciar los crímenes de Israel. Aún desde dentro del judaísmo. Se trata de dar testimonio cada vez que sea posible. El lector sabrá comprender la necesidad de volver a publicar este manifiesto cuando se habla de una muy posible confrontación bélica contra Irán. Valga entonces el grito desesperado de pedir que Israel se abstenga de usar la fuerza nuevamente. Y que detenga el genocidio contra el pueblo palestino.
En un par de semanas asistiremos a una nueva Cumbre del Mercosur, la que se llevará a cabo en Tucumán, una de las provincias más empobrecidas de Argentina, entre el 30 de junio y el 1 de julio de 2008. Un gasto desmedido de una administración provincial que no destina recursos necesarios para paliar una crisis estructural que acompaña a la población tucumana desde hace más de cuatro décadas. Sin embargo, el empeño del gobernador provincial, José Alperovich, por demostrar que la provincia brilla, choca con los últimos datos del INDEC, que señalan que el 42% de su población vive por debajo de la línea de pobreza y que el 14% vive debajo de la línea de Indigencia. Al menos estos datos son los que han dado a conocer algunos (muy) pocos medios nacionales, como el diario porteño Crítica demostrando que detrás de las cuatro avenidas que circundan el Gran San Miguel de Tucumán, y en el Interior de la provincia, la pobreza sigue siendo endémica y nada se ha hecho en los últimos años para cambiar este cuadro de situación. En este contexto la provincia se apresta a recibir a los mandatarios latinoamericanos en la Cumbre del Mercosur, destinando una cifra millonaria que la provincia no está en condiciones de asumir. Y para más, con el rechazo de todo el marco opositor político, la administración tucumana irá adelante, aún cuando el propio proceso del Mercosur haya sido un obstáculo para el crecimiento y desarrollo de la región.
Madre, hoy cumples 30 años, 30 jóvenes años. Apareciste luego de mi desaparición. Apareciste para encontrarme. Y lo hiciste. Porque aquí estamos. Caminando juntos desde hace 30 años. Caminando alrededor de la pirámide de Mayo. Caminando por cada plaza del país. Caminando juntos por el mundo. Dando a conocer los crímenes que ellos han cometido. Madre, cuando yo desaparecí vos apareciste para hacerme aparecer, para encontrarme, para darme por segunda vez la vida, para parirme nuevamente. Y lo hiciste Madre, por amor, por humanidad, por militancia. Lo hiciste no sólo para salvarme a mí. No sólo para salvar a los 30.000. Lo hiciste para salvar a la humanidad.
Cuando era pequeño solía viajar todos los fines de verano a Tartagal. Allí vive una parte de mi familia y visitar la casa de mi tía era para mi un regocijo que se completaba con los mimos de la familia con aquel niño que fui. Antes de finalizar mis vacaciones de verano viajaba contento, sabiendo que no sólo habría de pasarla bien y me habría de divertir, sino que tanto mimo terminaba con algunos kilos de más de tanto comer y con algunos regalos del negocio de mis primos. Recuerdo entonces los carnavales de Tartagal. Comparsas, gente disfrazada, la alegría de las carrozas y una fiesta de varias horas alrededor de la plaza principal. Claro que por aquellos años, siendo yo pequeño todo era grandioso.